English Chinese (Simplified) Chinese (Traditional) French German Hindi Italian Japanese Korean Portuguese Russian Spanish Catalan Thai Turkish Afrikaans Irish

By A Web Design

Ultimos comentarios...

PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 7
MaloBueno 
Escrito por Administrator   
Martes, 21 de Julio de 2009 01:43


CUIDA TUS PIES COMO CUIDAS TU ROSTRO,

ELLOS SON TU ESPEJO

Cuando el hombre se asentó sobre la tierra y caminó erguido, empezó a diferenciarse de los animales, porque encontró el equilibrio entre la gravedad y la ligereza.

Si nos paramos un momento a observar nuestros pies nos parecerán curiosos: estructuras frágiles y delicadas que cargan el peso de todo nuestro cuerpo, nos transportan, nos mueven durante toda la vida nos erguimos, andamos, corremos; nos proporcionan el movimiento, y la dirección que tomamos sobre ellos todos los días de nuestra vida. El movimiento de los pies es nuestra expresión más externa en el mundo, recordemos que cuando andamos ellos son los que, paso a paso, avanzan en primer lugar...

 

Según analizamos nuestros pies, su importancia se nos hace más evidente; ellos son nuestro vínculo con la tierra, sin embargo, nos parecen entidades separadas no relacionadas con el resto de nuestro cuerpo, y rara vez les prestamos demasiada atención.

Nuestros pies pueden considerarse una obra de arte de la bioingeniería natural, una asombrosa herencia evolutiva que continuamente nos está enviando señales sobre su estado y sus necesidades. Sufridores como pocos, el dolor es normalmente lo que nos obliga a prestarles atención, es el dolor quien normalmente dispara los mecanismos de alarma y nos señala que algo no funciona bien. Nuestros pies merecen nuestra atención y cuidados diarios.

En perfecto equilibrio con nuestro ordenador cerebral, nuestros pies están diseñados para que podamos trasladarnos de un lugar a otro al mismo tiempo que realizamos otras funciones conscientes como hablar o pensar; y casi siempre lo logramos sin caernos ni lesionarnos, todo un milagro al que nos hemos acostumbrado y no prestamos atención; auténticos supervivientes que pueden terminar rindiéndose a nuestros continuos malos tratos.

Pero el dolor no es la única señal de alarma, existen otros signos que nos delatan cuánto están sufriendo nuestros pies, como por ejemplo:

CALLOSIDADES Y DUREZAS

Las durezas y callos son infartos de la piel provocados por roces o presiones, concentrados en determinados puntos que nos impiden que la epidermis sea bien irrigada por la corriente sanguínea. Pueden deberse a un problema mecánico o tal vez su origen radique en el uso de un calzado inadecuado, pero en cualquier caso, debemos dejar de participar en la opinión extendida de que son algo normal, y tratar de localizar su posible causa para encontrar soluciones. La solución no está en recurrir al corte de la dureza o el uso de cremas callicidas. Para su alivio, debemos recurrir al desgaste natural (limado) de la zona. No deberíamos eliminarlos sin antes averiguar su origen, y si el proceso se repite en el tiempo no hay que esperar a consultar con un experto.

LIMPIEZA/HIGIENE DEL PIE: Destacamos lo básico:

  • Lavarlos diariamente con jabón neutro y suave.
  • Lavarlos con agua tibia, y no superar los 10 minutos dentro del agua para evitar que la capa cornea se deteriore.
  • Si vamos a cepillarlos, no utilizar cepillos con cerdas demasiado fuertes porque terminaríamos erosionándolos.
  • El proceso de secado es esencial: la toalla debe ser suave y debemos esmerarnos especialmente en secarnos entre los dedos, porque la acumulación de humedad favorece la aparición de infecciones como por ejemplo, hongos.
  • Utilizar exfoliantes, para eliminar las células muertas
  • Usar a diario una buena crema hidratante específica para pies.
  • Como regla general, nos abstendremos de manipular por nuestra cuenta con objetos cortantes callosidades y durezas.
  • Las uñas deben cortarse siempre “rectas”, limando los ángulos y sin apurar demasiado el corte. Nunca deben cortarse semicircular.

RECOMENDACIONES

  • Untar y masajear, tanto los pies como las uñas en aceites vegetales de primera presión en frío y aceites esenciales específicas para estas zonas. Al igual que, debemos prevenir el exceso de sudor en los pies utilizando cremas o tratamientos antitranspirantes que impidan la proliferación de bacterias.
  • Realizar periódicamente un buen masaje de pies, proporciona excelentes resultados para los pies cansados y doloridos. No es necesario acudir a un experto para incluir el estiramiento de los dedos uno a uno, moviéndolos adelante y atrás para desentumecerlos y separarlos; rotar todo el pie en círculos hacia dentro y hacia fuera para mover todo lo posible las articulaciones del tobillo.
  • Masajearlos con un aceite suave de primera presión en frío, por ejemplo la de almendras dulces o nuez de albericoque, realizando movimientos rotatorios desde los dedos hasta el tobillo, es placentero y puede ser eficaz para localizar zonas doloridas. Cuando aparezca una zona de dolor, insista en el masaje hasta que el dolor comience a atenuarse. Y para quien se sienta excesivamente agotado para seguir esta rutina y si le gusta cuidarse, la reflexología puede ayudarle y ofrecerle un beneficio saludable.
  • No olvide que los pies deben mantenerse siempre a una temperatura acorde con la estación del año. En caso de usar calcetines úselos de lana o algodón, trate de evitar cualquier media o calcetín que nos quede demasiado estrecho u holgado, ya que los pliegues podrían ocasionar rozaduras.
  • Y siempre que estrene zapatos nuevos, utilícelos progresivamente, no más de treinta minutos la primera vez que se los ponga.

LA IMPORTANCIA DEL CALZADO

Según afirma la Sociedad Española de Reumatología un 70% de los españoles sufren algún tipo de problema en los pies siendo uno de los factores más implicados el calzado, principalmente en las mujeres.

Como norma, los expertos nos insisten en que debemos usar calzado adecuado y ergonómico cuya parte delantera sea flexible y evitar los zapatos que nos impidan una correcta transpiración del pie.

Para evitar opresiones y la aparición de uñeros el calzado debe permitirnos que, los extremos de nuestros dedos se mantengan a una adecuada distancia con la punta del zapato, y nos aconsejan variar el tipo de calzado cada día para evitar la formación de durezas.

Las puntas no deberíamos usarlas demasiado estrechas, pues nos pueden llegar a ocasionar juanetes, dedos martillo, pie clavo-ojo de gallo (heloma), atrofia muscular, etc.

El mercado está inundado de zapatos que no tienen en cuenta las necesidades básicas para proteger nuestros pies.

TRADICIONES CULTURALES DEL CALZADO

En China, entre los siglos X y XIX, a las mujeres de casta les rompían los pies y se los volvían a encajar, de forma que quedaban pequeños y parecidos a un “loto dorado”.

Los zapatos de tacón han estado muy de moda, tanto para hombres como para mujeres, en diferentes periodos de la historia. A finales del siglo XX, el uso de materiales sintéticos en el calzado evitaban que los pies pudieran respirar, cosa que les resulta necesaria, y esto ha provocado un aumento de la sudoración de los pies y el aislamiento del cuerpo de la energía de la tierra, así como, ser estimulados de forma natural al caminar descalzos sobre terreno agreste. Además, esta práctica evitaba cualquier tipo de trance, tal como han manifestado los chamanes de todo el mundo.

Este tipo de modas producen un efecto en la salud, no solamente de los pies, sino de todo el cuerpo, la mente y el espíritu, hasta el punto de que la “suela” o “planta del pie”, con la que pisamos la tierra y nos comunicamos con ella es apoyada y cultivada o restringida y aislada. Por este motivo las sandalias han tenido un componente tan simbólico a lo largo de muchas culturas de todo el mundo, ya que permiten que los pies puedan sentir los contornos y las energías de la tierra.

Hay muy pocas personas que, cuando se compran unos zapatos, consideren las implicaciones arquetípicas y energéticas de nuestro calzado preferido, y la forma con que modulan nuestra manera de caminar por el planeta.


Última actualización el Martes, 03 de Noviembre de 2009 16:03
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar